Santo Domingo. – El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), a través de su Dirección de Salud y Nutrición, informó que ha logrado una reducción significativa del uso de sal en las recetas del Programa de Alimentación Escolar (PAE), así como el control del azúcar añadida, manteniéndola dentro de los niveles recomendados para niños, niñas y adolescentes.
La institución explicó que, gracias a esta actualización del menú, el aporte de sodio pasó de representar un 88 % a un 48 % del límite diario recomendado. Esto significa que los estudiantes consumen actualmente casi la mitad del sodio que antes, en consonancia con los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP).
Estas medidas impactan positivamente a más de 2.1 millones de beneficiarios, incluyendo estudiantes, personal docente y administrativo de más de 7,000 centros educativos públicos a nivel nacional. La reducción del consumo de sal desde edades tempranas contribuye a prevenir enfermedades como la hipertensión y otros padecimientos cardiovasculares en la vida adulta.
El INABIE detalló que, en el caso de alimentos tradicionalmente altos en sodio, como el bacalao, los proveedores aplican técnicas de desalación bajo lineamientos institucionales, lo que permite disminuir el contenido de sal sin afectar el sabor ni la aceptación del menú escolar.
Respecto al azúcar, la entidad indicó que los productos del desayuno escolar, como lácteos y panificados, se formulan conforme a las recomendaciones de la OMS, con un aporte de azúcares libres inferior al 5 % del requerimiento energético diario. Esto favorece desayunos balanceados, limita la exposición temprana a sabores excesivamente dulces y reduce riesgos de sobrepeso y obesidad.
El director ejecutivo del INABIE, Adolfo Pérez, destacó que estas acciones reafirman el compromiso institucional de ofrecer una alimentación escolar más saludable, segura y adecuada para el crecimiento y desarrollo de la población estudiantil, fortaleciendo así la prevención de enfermedades asociadas al consumo excesivo de sal y azúcar.

