Santo Domingo.– Con una misa de acción de gracias que realiza de manera ininterrumpida desde hace más de 30 años, el doctor Félix Antonio Cruz Jiminián rindió homenaje a la Virgen de la Altagracia, madre espiritual y protectora del pueblo dominicano.
La eucaristía fue celebrada el viernes 19 de enero en las instalaciones de la Clínica Cruz Jiminián, ubicada en la avenida Ortega y Gasset, No. 90, en el sector Cristo Rey, Distrito Nacional. El acto religioso fue oficiado por los reverendos Daniel Marín, párroco de la Iglesia San Pablo Apóstol de Cristo Rey, y Wilfredo Montaño, conocido como “El Padre de la Alegría”.
Durante la ceremonia, el reconocido galeno destacó la importancia de la Virgen de la Altagracia como guía espiritual de los dominicanos. “La consideramos como nuestra madre protectora y espiritual. Nos ayuda a enfrentar los obstáculos que se presentan a lo largo de la vida”, expresó Cruz Jiminián.
Asimismo, compartió un emotivo testimonio personal sobre su fe y devoción mariana, asegurando que en los momentos más difíciles ha encontrado fortaleza y respuestas a través de la intercesión de la Virgen. “A lo largo de mi vida he podido comprobar cómo, en medio de muchas situaciones, mi fe en la Virgen de la Altagracia ha sido fundamental para superarlas. Por eso mi amor y devoción a la madre de Cristo, que tanta misericordia ha tenido conmigo”, manifestó.
Aunque el Día Nacional de la Virgen de la Altagracia se conmemora cada 21 de enero, el también presidente de la Fundación Cruz Jiminián explicó que la misa fue adelantada al día 19 debido a la gran cantidad de compromisos y actividades que se realizan durante la fecha festiva.
Finalmente, Cruz Jiminián hizo un llamado a las familias dominicanas a permanecer unidas en oración, fortaleciendo la fe y clamando a Dios por fortaleza espiritual, paz y soluciones ante las dificultades que enfrenta la sociedad.

